El copy que vende no te deja indiferente: te mueve

El copy que vende no te deja indiferente: te mueve

¿Qué carajo hace un buen copy?

No es magia negra ni el don de la palabra sagrada. Es psicología barata aplicada a las palabras, y mucha mano izquierda. Un buen copy vende, sí, pero también te clava los ojos en la pantalla y no te suelta hasta el último renglón.

1. Hablá con el lector como si le estuvieras dando una palmadita en la espalda

Chau rollo académico, chau lenguaje rebuscado y chau frases de manual de autoayuda para neuróticos. Hablá claro y directo, como si le contaras a un amigo el mejor chiste de la semana.

En vez de: “Nuestro producto ofrece una amplia gama de funcionalidades innovadoras que optimizan la experiencia de usuario”

Decime algo así:

“Mirá, este bicho te va a hacer la vida más fácil. Es un tanque que se come las tareas aburridas y te deja tiempo para lo importante: tomar cerveza con los pibes o jugar al FIFA.”

2. No le cuentes características, decile qué le hace

Dejá de enumerar como vendedor de feria. En vez de “Su potente motor de 1000W”, contale que con eso hace puré de papas para veinte personas sin sudar una gota.

En vez de: “Dispone de un sistema de filtración avanzado”

Decime:

“Con esto te olvidás de las manchas de café en la taza y el agua te queda tan cristalina que parece sacada del Himalaya.”

3. Sacá al cliente de la zona de confort (y hacelo un favor)

No le digas que el producto es “excelente”. Decile que es la solución a ese dolor de cabeza que arrastra hace años. Que con eso se va a convertir en el rey del asado o el capo del yoga.

En vez de: “Mejora el rendimiento deportivo”

Decime:

“Olvidate de que te gane el pibe del gimnasio. Con esto vas a meter goles como Messi y correr como un guepardo recién salido del baúl.”

4. Hacelo sentir algo (y no solo nostalgia por la adolescencia)

Un buen copy te pega en el corazón antes de tocarte la cartera. Despierta emociones, crea conexión como con un viejo amigo al que le contás un secreto.

En vez de: “Este perfume es ideal para ocasiones especiales”

Decime:

“Imaginate la mirada de tus amigos cuando entrás a la fiesta. Un aroma que te envuelve como un abrazo cálido, el tipo de olor que recuerda a noches de verano y a besos robados en la terraza del bar.”

5. No lo dejes con las ganas (que es lo más feo)

Un buen copy no se queda ahí parado. Le das un empujón al lector para que haga algo: comprar, descargar una guía o seguirte en redes.

En vez de: “Visita nuestra página web”

Decime:

“Dale un vistazo a lo que te espera. Te aseguro que no vas a salir con las manos vacías.”

¿Y si todo esto te suena a rollo?

Probá y volvé a probar. El copywriting es un músculo: cuanto más lo ejercitás, más fuerte se pone.

Empezá con 15 minutos diarios para escribir textos que enganchen a tu público. Abrí la app de notas del celu y ponete a escribir. No esperes la inspiración: inventala. Y si no funciona, probá otra cosa.

Si querés dejar de escribir copy que da sueño, descargá la guía de acá abajo y empezá a vender con palabras que mueven.

LA LISTA

Lo que no publico acá, va por mail.

Una idea por semana sobre copy, ventas y cómo uso la IA sin que se note. Aplicable el mismo día. Sin relleno y sin “hola, ¿cómo estás?”.

Si te sirvió, pasalo
Scroll al inicio

La lista

Lo que no publico acá, va por mail.

En la lista comparto ideas aplicables, observaciones de proyectos reales y material que no publico en el blog. No hay envíos diarios ni ruido. Leés lo que te sirve y seguís. Si querés, dejá tu email. Después decidís si te quedás.