Pasame el tema y te lo convierto en un artículo que vende (en serio)
Querés un contenido que muerda.
No ese copycito tibio que flota en LinkedIn.
Querés algo que deje marcas y haga abrir la billetera.
Bueno.
Pero antes: ¿qué tema querés que convierta?
Me llegan mensajes como: “Reescribí esto”. Y entonces me mandan un párrafo sin alma, un título meh o un brief que parece un CV.
¿Creés que adivino lo que querés?
No, obvio.
Si querés que lo haga como corresponde, pasame lo siguiente:
- El tema exacto (no “marketing”, no “ventas”, algo como “cold emails para SaaS B2B de under $5k”).
- El objetivo: vender, captar leads, posicionar marca, o educar para luego vender.
- Audiencia: edad, laburo, problema que tienen ahora.
- Un ejemplo del material actual (si hay), o 3 palabras que no querés escuchar.
¿Qué te doy a cambio si me pasás eso?
En seis líneas útiles te doy:
- 3 ángulos que funcionan (uno directo, uno emocional, uno técnico).
- 4 bullets accionables para arrancar hoy.
- Una mini-plantilla usable al toque.
- Un ejemplo breve para copiar y pegar.
Y después —si querés— te lo desarrollo en un artículo de 900+ palabras, crudo y con ritmo, listo para publicar en blog o newsletter.
¿Querés ver cómo sería sin ni siquiera mandarme nada todavía?
Bien. Te voy a mostrar tres ejemplos rápidos con un tema que la gente escribe mucho y mal: “cold emails que no suenan a spam”.
Ángulo 1 — Directo y rentable
Qué decís: problema, propuesta de valor, CTA (con fecha límite).
Tip: no más de dos preguntas en todo el email.
Plantilla: “Hola {Nombre}. Vi que {dato concreto}. Tengo una forma de {beneficio específico} en X días. ¿Querés una demo el jueves a las 11 o el viernes a las 16?”
Ángulo 2 — Emocional y humano
Empezá con una mini-historia de 1 línea que provoque curiosidad.
Tip: mostrar vulnerabilidad = diferenciarte del bot de ventas.
Plantilla: “Hola {Nombre}. Hace 3 meses no dormía por intentar escalar ventas. Probamos esto y nos duplicó la tasa de demo. ¿Querés que te cuente cómo lo hicimos en 10 minutos?”
Ángulo 3 — Técnico y específico
Meté números y datos. Cortá toda palabra fluff.
Tip: si tenés métricas, ponelas. Nadie compra promesas; compran resultados.
Plantilla: “Hola {Nombre}. Empresas similares a la tuya cortaron CPL 37% usando X. Si querés, te mando el case y la secuencia que usamos en 2 minutos.”
¿Ves la diferencia?
Todos sirven. Pero cada uno jala a un tipo distinto de persona.
Ahora te muestro cómo reescribo un párrafo mediocre hasta transformarlo en algo que pica y vende.
Ejemplo original (malo):
Hola, me dedico al marketing digital. Ofrecemos servicios para mejorar tus ventas online. ¿Querés que hablemos?
Reescritura que convierte:
Hola {Nombre},
1 mes atrás un cliente gastaba $2k en ads y no tenía ni un lead cualificado.
Hoy paga lo mismo y cerró 3 ventas de $3.5k cada una.
No fue magia. Fue cambiar 2 cosas en la landing y una secuencia de emails que nadie mira.
Si querés te muestro eso en 10 minutos y te digo cuál es el golpe bajo que está destruyendo tu embudo.
¿Jueves 11 o viernes 16?
¿Sentiste la diferencia?
El original era un bostezo con firma.
Esta versión mete un problema real, una promesa tangible y un cierre con opciones (odio las preguntas abiertas).
A partir de esto, te armo el artículo completo:
— Gancho que te pega y no te suelta.
— Contraste: lo que la gente cree que funciona vs. lo que realmente convierte.
— Desarrollo con 3 micro-historias, cada una con un ejemplo concreto y la fórmula paso a paso.
— La verdad incómoda: lo que nadie te dice sobre por qué la mayoría de los emails apestan.
— Cierre con CTA directo y desafío para que la gente se suscriba o pida la demo.
Te doy una muestra de esa estructura en acción, porque soy buena gente y quiero que entiendas el ritmo que uso:
Gancho: “Si tu email suena a robot, no te sorprendas si te tratan como uno”.
Contraste: “Mientras otros te recomiendan ‘enviar más’, yo te digo ‘enviar distinto’”.
Micro-historia 1: La Pyme que dejó de gastar en ads y empezó a cerrar por email — paso a paso, con líneas de copy y hora de envío.
Micro-historia 2: El SaaS que cortó respuestas automatizadas y sacó un 27% más de demos en 2 semanas — plantilla incluida.
Micro-historia 3: El freelance que aprendió a pedir la reunión correcta y aumentó su tasa de cierre sin bajar precios.
La verdad incómoda: La gente no abre emails porque no les hablás a ellos. Les hablás a tu slide deck.
Cierre: Un desafío. “Mandame 3 líneas sobre tu oferta y te devuelvo el asunto que te va a aumentar la apertura. Si no funciona, te invito un café virtual. En serio.”
¿Querés que haga eso con tu tema?
Mandame:
- Tema exacto.
- Objetivo.
- Audiencia.
- Material base (si existe).
En respuesta te doy:
- 6–8 líneas con puntos útiles.
- 4 tips accionables.
- 1 ejemplo breve y jugable.
- Opcional: el artículo de 900+ palabras listo para publicar.
No te prometo arcoíris.
Te prometo trabajo que vende.
Mandame el tema y te lo devuelvo convertido en munición. Sin poesía barata.
Y si querés que te lo mande directo por mail, inscribite en el newsletter que figura aquí abajo.
Te lo mando, lo probás y me decís si te arruiné la mañana o te hice ganar un par de clientes.
¿Vamos?