Las palabras lindas no venden: las precisas, sí
Hay gente que escribe copy buscando que quede poético. «Experimentá la excelencia», «despertá tu potencial», «viví la diferencia». Suena lindo. No vende un carajo.
Porque las palabras lindas no describen nada concreto. Son decoración. Y la decoración no mueve a nadie a sacar la tarjeta.
Una palabra precisa vale por veinte lindas
Un ejemplo real. Un botón de descarga que decía «Registrate» se cambió por «Empezar gratis». Conversión duplicada. Mismo botón, mismo formulario, mismo producto. Una sola palabra cambió todo.
¿Por qué? «Registrate» suena a compromiso, a formulario, a que te van a mandar mails de por vida. «Empezar gratis» suena a algo que podés probar sin riesgo y dejar cuando quieras. Una palabra precisa le habló al miedo real del lector. Esa es la diferencia.
El objetivo no es lindo, es claro
Cuando escribís copy no estás haciendo literatura. Estás eligiendo la palabra que reduce la fricción entre el lector y el sí. A veces esa palabra es fea, común, corta. No importa. Importa que sea la correcta.
Las palabras lindas alimentan tu ego. Las precisas llenan tu carrito.
¿Querés saber si tu copy tiene palabras lindas de más? Mandámelo y te marco en dos minutos cuáles sobran y por cuáles cambiarlas.