La perfección del copy no existe (y por eso vende lo imperfecto)
La IA te devuelve copy sin faltas de ortografía, con ritmo bueno y hasta tres variantes de titular. Copy “perfecto”. Y justo ahí está el problema: lo perfecto aburre.
Pensá en Messi. El VAR le puede dar la pelota en el punto exacto, con la velocidad justa, en el pie derecho. Impecable. Pero si Messi no remata, no hay gol. La IA te pasa la pelota en el punto ideal. El gol lo hacés vos pateando.
El copy de la IA te llega a medio hacer
El texto que sale del modelo es una base. Gramática prolija, palabras que vos no sabías que existían, un CTA que parece sacado del manual de ventas. Pero le falta la parte que vende: la forma de hablar, el humor, la experiencia que tenés con el cliente. Eso no lo tiene la máquina. Lo ponés vos editando.
Cómo humanizar ese copy sin volverte loco
Tres cosas que sí o sí tenés que hacerle al texto antes de publicarlo:
- Quedate con lo que te guste. La estructura, una frase, una palabra rara que te sorprendió. El resto, a la basura sin culpa.
- Probalo en tu voz. Leelo en voz alta. Si no suena a vos hablando con un amigo, seguí editando. Si suena a vendedor de churros en la feria, también.
- Editá sin ego. No te aferres al texto porque lo parió la máquina. Cambiá palabras, meté una anécdota, cortá lo que sobra. El primer borrador nunca es el final.
Y si no te sale
A veces la IA te devuelve algo tan pulido que te agarra el síndrome del impostor. Pasa. Dos caminos: aprendés a humanizarlo vos, o le pagás a un copywriter para que lo haga. Si vas a hacer esto en serio, lo segundo alguna vez te conviene.
Si querés aprender a sacarle copy decente a la IA y que no suene a máquina, anotate acá abajo y te mando cómo lo hago yo.