Copywriting sin miedo a la IA (sin excusas)
“Marketing digital”, “estrategias de contenido”, “buyer persona”… Te hablan como si fueras un mago del SEO y vos solo querés vender tu curso online de yoga para gatos. Respirá hondo: acá vamos a lo simple.
La IA te da una mano (y no es el brazo robótico que te va a reemplazar)
Mirá, la inteligencia artificial ya está entre nosotros y te va a facilitar la vida. No te va a escribir todo por vos, pero te saca de las dudas: ¿qué palabras usar? ¿Cómo enganchar al lector? ¿Qué tono le pegás?
3 pasos para que tu copy no sea un chiste
1. Descubrí qué les importa a tus clientes (no solo a vos). No te centrés en la genialidad del producto, fijate en el problema que resuelve. ¿Te imaginás al tipo que paga por tu curso de yoga para gatos? ¿Qué le pasa? ¿Le falta tiempo? ¿Tiene un gato con ansiedad? ¿Es un hipster que quiere fotos más originales para Instagram?
2. Titulares que no se quedan dormidos en la página. Olvidate de “Descubrí el poder del yoga para gatos”. Mejor: “¿Gato ansioso? Yoga para que te mire con cariño (y no te arañe)”. ¿Ves la diferencia?
3. Hablá claro, como si estuvieras en un bar. No seas técnico ni gurú. Si tu producto es una plantilla de Instagram para veterinarios, decí: “Olvidate de las fotos aburridas, con esta plantilla te volvés viral”. ¿Te parece poco creativo? Probalo.
No te creas que la IA lo hace todo
La IA te da un empujón, pero vos tenés que darle contenido. Organizá las ideas, escribí 3 borradores y dejá que la IA te diga qué frase pega más fuerte. Y sí, después hay que probarlo con gente real: amigos, familiares, ese perro que parece entenderte.
¿Te animás a vender algo?
Escribir copy que vende no es magia ni pide título. Es método, práctica y la IA como asistente (no como reemplazo). Si querés un punto de arranque, mandame un mensaje y te paso una guía corta con los prompts que uso para no sonar a robot.