Copy para importadores: no te quedes en la aduana del aburrimiento

Copy para importadores: no te quedes en la aduana del aburrimiento

¿Traés productos digitales y parece que nadie los quiere?

Mirá, importador. La cosa no es solo traer el chisme de afuera. Si el producto digital se queda trancado en la aduana del aburrimiento, ¿para qué carajo lo trajiste?

El copywriting es un machete

Decime algo, ¿qué onda con esa traducción literal que usás? “Este software gestiona proyectos” suena a manual de usuario del 98. ¿Y si te digo que el comprador local ni se acuerda qué significa “gestionar”?

En vez de eso, hacelo así: “Olvidate de las reuniones interminables y los mails sin fin. Con este software, organizá los proyectos como un jefe”. ¿Ves la diferencia? Le hablás al problema del comprador local.

Tres dolores de cabeza del copy para importadores

Hay tres cosas que te van a complicar. Y no son los trámites aduaneros, aunque también.

1. Traducí la esencia. Entendé qué hace vibrar al producto en su país de origen y traé eso al alma del comprador local. ¿Qué problema resuelve? ¿Qué necesidad satisface? ¿Qué emoción despierta?

2. Comunicá el valor diferencial. Si el producto es un clon, decílo con orgullo. Pero si tiene algo que lo hace único, que se note. No digas “es mejor”: explicá por qué. ¿Más rápido? ¿Más intuitivo? ¿Tiene una función que nadie más tiene?

3. Saltá las barreras del idioma. Dejá la traducción literal. El lenguaje es un animal vivo: cambia según el país y hasta la región. Un “click” en España puede ser un “clic” en México, pero acá decimos otra cosa.

¿Cómo sacás al producto digital de la coma?

1. Investigá a fondo. No te creas que porque es digital se vende solo. Descubrí qué le interesa al comprador local: sus problemas, sus deseos, su lenguaje.

2. Escribí claro y corto. Chau jerga técnica, chau tecnicismos, chau palabras rebuscadas. Hablá como habla el público. Si es gamer, usá el slang del juego. Si es profesional, hacelo más formal pero sin dar sueño.

3. Vendé beneficios locales. No digas “este software te ayuda a aumentar la productividad”. Decí: “Con este software, sacás tres horas por día de la agenda para ver a los pibes o jugar al fútbol”. ¿Ves? Le conectás con algo que le importa.

4. Sumá testimonios. No seas el único que dice lo bueno del producto. Que otros compradores locales lo confirmen. Y no te quedes con los de la página web: buscá en foros, redes, blogs.

Ejemplos: ¿qué pasa si el producto es un curso online?

En vez de “Curso de marketing digital para emprendedores”, probá con:

  • “Dominá el marketing digital y llená la agenda de clientes en 30 días”.
  • “Dejá de perder tiempo con estrategias que no funcionan: aprendé a vender online como un profesional”.
  • “Olvidate del estrés de la facturación: este curso te enseña a automatizar las ventas y cobrar sin drama”.

¿Y si es una app para gestionar finanzas personales?

En vez de “App para control de gastos”, probá con:

  • “Chau estrés financiero: organizá los gastos, ahorrá sin darte cuenta y cumplí tus metas”.
  • “Dejá de perder plata en cosas que no recordás: controlá los gastos, planificá el presupuesto y viví tranquilo”.
  • “Olvidate de las planillas aburridas: esta app te ayuda a entender la guita y tomar mejores decisiones”.

¿Te parece poco?

Mirá, esto es apenas el comienzo. Hay un universo entero de posibilidades para conectar con el comprador local.

No te quedes ahí parado: registrate en el link de abajo y aprendé a venderle a tu mercado.

LA LISTA

Lo que no publico acá, va por mail.

Una idea por semana sobre copy, ventas y cómo uso la IA sin que se note. Aplicable el mismo día. Sin relleno y sin “hola, ¿cómo estás?”.

Si te sirvió, pasalo
Scroll al inicio

La lista

Lo que no publico acá, va por mail.

En la lista comparto ideas aplicables, observaciones de proyectos reales y material que no publico en el blog. No hay envíos diarios ni ruido. Leés lo que te sirve y seguís. Si querés, dejá tu email. Después decidís si te quedás.