Deja de asfixiar: la progresión, no el bombardeo, en copy.
El primer párrafo: Apocalipsis del ‘todo a la vez’.
Mirá, todos lo hemos vivido.
Brief emocionante y texto…
Salido de una hoja de cálculo.
Un tsunami de características, beneficios inventados, testimonios genéricos…
Y el lector se desmaya antes de saber qué te vende. Es la muerte por exceso de información: como si le tirases un libro de.
1000 páginas.
¿Quiénes son estos seres elusivos?
Decíme, ¿sabés quién lee tu copy?
No te voy a hablar de segmentos de mercado.
¡Investigá!
Entré para ver qué les molesta, qué les obsesiona.
¿Qué les hace perder el sueño?
¿Cuáles son sus sueños más locos? Si no lo sabés, escribís para un fantasma.
Si tu audiencia es 30 personas que vivenííí en Madrid.
Y aman los gatos, ¡escribí sobre eso!
No te compliques.
Historias: el arma secreta.
La gente no quiere datos, quiere historias.
Olvidate de las estadísticas.
Contá una historia: Imaginate a Juan, antes con tres horas diarias de tareas repetitivas.
Después del software, Juan juega con sus hijos, va al gimnasio y…
¡Hasta lee un libro!
Claridad: antídoto contra la confusión.
La jerga técnica es el enemigo.
¿Quién necesita ‘optimización algorítmica’ para comprar email marketing?
Decí: «Envía tus emails a las personas adecuadas en el momento justo.
Y obtén más clientes».
Simple, directo, funciona.
Beneficios, no características.
La gente compra resultados.
No digas: «Nuestro software tiene una interfaz intuitiva».
Decí: «Ahorrá 30 minutos al día y dedícate a hacer crecer tu negocio».
¡Eso sí que engancha!
Estructura: mapa del tesoro.
La pirámide invertida es un clásico por algo.
Empieza por lo más importante, luego los detalles.
No empieces con el año de fundación.
El lector necesita saber qué le vas a dar antes de cansarse.
Revisión: arte de perfeccionar.
La primera versión es un desastre.
Como una pintura tosca que necesita pulir.
¿Cuántas veces has escrito un texto genial y luego lo has revisado.
Y descubierto errores?
Pedile feedback a alguien que no sea tu madre ni tu pareja.
¡Hacelo!
Ejemplos concretos: de la asfixia al enganche.
Mal: «Nuestro CRM ofrece una solución integral».
Bien: «Deja de perder tiempo buscando contactos en hojas de cálculo.
Y empieza a cerrar más ventas».
Mal: «Nuestro software está desarrollado con la última tecnología».
Bien: «Automatiza tus campañas y envía mensajes personalizados».
En resumen: la progresión es tu aliada.
Decíme, ¿qué puedes hacer para evitar el bombardeo?
1) Investiga a tu audiencia.
2) Cuenta historias convincentes.
3) Enfócate en los beneficios.
4) Sé claro y conciso.
5) Revisa y reescribe siempre. ¡Hacelo!
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