Deja de soñar, empieza a vivir (y sí, hay balcón)
Mirá, no es un loft cualquiera
Vos sabés cómo andan estas cosas: fotos con filtros que te hacen creer que la vida en ese departamento es una película de Wes Anderson. La realidad? Unas paredes blancas y un olor a humedad que se mete hasta los huesos. No te gastes el tiempo ni la plata en eso. Acá tenés algo distinto.
¿Qué tiene este lugar que no tienen los demás?
Primero, luz. De esas que entran por todos lados y te dejan con ganas de leer un libro sin tener que prender la lámpara a las 17. Segundo, espacio. No es uno de esos departamentos donde tenés que elegir entre poner el sillón o la mesa de centro. Acá entra todo, hasta esa colección de figuras de Star Wars que no podías exhibir en tu último lugar.
Y después está la vista
No te voy a hablar de amaneceres con sol naciente y palomas posadas en el balcón (aunque eso también hay). Te cuento que desde acá se ve todo: el parque, la plaza, hasta ese bar donde siempre querías ir pero no tenías ganas de caminar tanto. Y sí, hay balcón.
¿Te imaginás tomando un mate ahí?
Con una buena playlist y la ciudad moviéndose a tus pies. No te digo que sea el paraíso, pero es un buen comienzo. Y lo mejor: no tenés que esperar a que llegue el fin de semana para disfrutarlo.
¿Te parece poco?
Bueno, también tiene cocina con isla (para cuando quieras hacer una picada digna de Instagram), dos dormitorios (uno con placard gigante) y un baño moderno que te hace sentir como en un spa. Y sí, el edificio tiene ascensor.
¿Te interesa saber cuánto cuesta este oasis urbano?
Llamame. Te cuento todo y te mando fotos sin filtros. Y si querés, vení a verlo. No hay que ser adivino para saber que la vida en un departamento así es más linda que en cualquier otro.
¿Te animás?
Hay 10 departamentos disponibles. Si no te convence este, te muestro otros. Pero tené en cuenta: a veces las mejores cosas se van rápido.