Tu copy no te tiene que gustar: le tiene que gustar a los que compran
El error más caro que cometés escribiendo copy: lo escribís para que te quede lindo a vos. Lo releés, te encanta, te sentás un rato a admirarlo. Y no vende un carajo.
Porque no lo leyó la persona que lo va a leer. Lo escribiste vos, para vos.
El copy no es para el autor
Acá va una verdad incómoda: el cliente no es vos. No piensa como vos, no habla como vos, no le importa lo que a vos te parece elegante. Y por eso tu copy no conecta: está escrito desde tu ombligo.
Cuando escribís para los que no son vos —tu cliente real, con su lenguaje, sus miedos concretos, su forma de leer apurada— dejás de competir por tu propia aprobación y empezás a competir por su atención. Y esa atención se gana hablando su idioma, no el tuyo.
Por qué te cuesta tanto
Porque tu ego está en el medio. Querés que el copy sea tuyo, que tenga tu sello, que cuando lo lean tus colegas digan «qué bien escribe este pibe». Mal priorizado: tus colegas no te compran. Tu cliente sí.
El copy que vende pasa desapercibido para otros copywriters. Es parecido, directo, casi obvio. A vos te da vergüenza publicarlo porque te parece demasiado simple. Y por eso mismo vende.
Señales de que estás escribiendo para vos
- Usás palabras que tu cliente jamás diría en voz alta.
- Ponés chistes que solo un colega entendería.
- Defendés la frase elegante aunque no aporte nada.
- Reescribís cinco veces para que suene mejor, no para que sea más claro.
Cómo escribir para los que no son vos
Antes de tocar el teclado, respondete esto: ¿para quién carajo estoy escribiendo? Si la respuesta es «para mí» o «para lucir profesional», borrá todo. Si la respuesta es un nombre concreto, una persona con un problema concreto, seguís.
Después, escribí como si le hablaras a esa persona en un bar. Sin adornos. Sin pretender ser clever. Si la frase no la dirías en voz alta, no va.
Y cuando dudes entre la versión que te gusta y la que el cliente entendería más rápido, quedate con la segunda. Siempre. Aunque te pique.
El test del otro
Antes de publicar, pasale el copy a alguien que no sea vos. Idealmente alguien parecido a tu cliente, no a tus amigos copywriters. Si lo entiende y reacciona, va. Si te felicita por lo bien escrito pero no te compra, fallaste.
El copy que vende no es el que te enamora. Es el que hace clic en la cabeza de alguien que no sos vos.
¿Querés dejar de escribir para tu ombligo? Mandame tu copy y te digo en cinco minutos qué partes las escribiste para vos y no para el que compra.