Bots vs Sobrinity Manager: ¿Quién escribe mejor tu copy?
Tenés que subir un post a Instagram hoy mismo y la página en blanco te mira de vuelta. ¿Le pedís el texto al bot o a ese tipo que te cobra por cada coma? Ahí está la cuestión.
El bot: el esclavo del copywriting
Mirá, los bots son máquinas de generar texto. No tienen alma y no les importa si tu producto vende o se queda en la bodega del olvido. Pero hacen lo que les decís a las mil maravillas. Tiran descripciones de productos como un loco, emails masivos que parecen escritos por un humano (casi) y hasta te sacan 3 variaciones de un titular para que elijas el más picante. Y en segundos, no en tres días.
¿Empatía? Eso es para los humanos
Claro, la empatía no se aprende en una base de datos. Un bot no siente la frustración del cliente que busca un jean que le quede bien ni la alegría de alguien que encontró el regalo perfecto. Pero tampoco te mira con esa cara de “qué pesado” cuando le pedís que reescriba el copy por décima vez.
El Sobrinity Manager: el rey (o reina) del drama
Hay un montón de sobrinity managers que se creen Shakespeare con una taza de café y un deadline. Te prometen conectar con tu público a nivel emocional, te hablan de storytelling como si fuera la panacea del marketing y te cobran por cada palabra que sale de su teclado.
¿Y si combinás los dos?
No hay que ser tan dramático. Los bots son buenos para lo suyo: tirar texto rápido. Un sobrinity manager puede ser un buen editor. ¿Por qué no le hacés el trabajo sucio al bot y después le metés el toque humano vos mismo?
Probalo en 3 pasos para que no te quede duda:
- El bot genera 5 variaciones de un texto. Sí, cinco.
- Elegí la que más te gusta y metele tu magia personal.
- Listo. El copy quedó mejor que el del vecino, y ahorraste media mañana.
¿Te animás a probarlo?
Te explico cómo funciona la magia de los bots sin que tengas que lidiar con un sobrinity manager que se cree el nuevo Hemingway. Escribime y te paso el flujo completo, paso por paso.