Cómo pedirle a la IA un copy que no suene a IA
Le das a la IA un prompt tipo “escribí algo creativo” y te devuelve una ensalada de palabras sin gracia. O peor, un texto tan genérico que parece escrito por el abuelo de tu vecino.
El prompt es responsabilidad tuya. Si le pedís algo vago, te devuelve algo vago. Si le das dirección, te devuelve dirección.
1. Definí a quién le escribís
No le digas “millennials”. Esa palabra no la decide nadie. Decile quién es: Sofía, 28, vive en Palermo, se pasa el día entre Instagram y TikTok, le gusta el diseño minimalista y gasta plata en café de especialidad. Un personaje concreto, no una categoría demográfica.
Si después le pedís a la IA una descripción de producto para ese café, Sofía conecta. Si le pedís algo “para amantes del diseño”, te devuelve papel pintado.
2. Elegí el tono
“Escribí algo divertido” no es un tono. Divertido para quién: para Sofía, que se ríe con los memes de gatos, o para el abuelo de tu vecino, que se ríe con el programa de radio?
Si querés onda, decíselo. Si querés algo más sofisticado, también. Algo así: “Escribí una descripción moderna y desenfadada para un café de especialidad, dirigida a Sofía”. Con eso la IA ya tiene por dónde agarrar.
3. Pedí una acción
“Escribí algo sobre el producto” no lleva a nada. Qué querés que pase después de que alguien lea eso: que compre, que comparta, que se suscriba?
Si querés que Sofía compre el café online, decile eso a la IA: “Escribí una descripción que lleve a Sofía a comprar el café online”. Simple.
El combo
Público concreto, tono definido y acción clara son los tres fierros que faltaban. Con eso, el prompt deja de ser lotería y empieza a ser una herramienta. Vas a notar la diferencia en el primer intento.
Si querés que te muestre cómo armo prompts que devuelven copy publicable en vez de relleno, anotate acá abajo y te mando el proceso completo.